
Me animé a hacerlo y lo hice.
Hacía rato lo venía pensando, pero esa parte que todas tenemos de pudor y moral no me permitía hacerlo. No sé que pasó hoy, pero me atreví y este es el único lugar en el que pienso confesarlo.
Hoy me inicié como una Gran Perra o en la terminología coloquial: comencé a ser una Reverenda Hija de pUta.
Pasé al acto.
Cometí una maldad contra mi marido.
Solamente una mujer ( osea otra mujer) puede llegar a entenderme. ES que cuando te saturás de todo pasás a un pequeño acto emancipatorio que libera tu alma a la vida.
Casada con u tipo hace un tiempo hay momentos donde el cuerpo y la cabeza no te dan más y entoncés lo pensás: " Hoy le rayo el auto" " Hoy llamó a todos los compañeros de trabajo y les cuento lo mamero que es" " Hoy le escupo la comida y lo miro comerla con ganas"... Lo pensás, lo pensás pero la religión judeo cristiana que uan tiene encima no te lo permite.
Es cierto que ultimamente vengo un tanto alterada por la separación de mis padres en edad adulta. Cierto también es que Martín se viene llevando la peor parte: es foco de mi desquicio y mi descarga.
Pero lo de hoy me terminó de enloquecer.
Llegué a casa después de ir atomar algo con las chicas y siento un olor rancio, mezcla de pis de gato con sus heces.
Voy a ver la casita de caca de nuestros gatos y veo que está llena de caca, y rebosante de pis. En general cuando pasa esto, los gatos nos dan una lección de limpieza y se disponen a mear en variados lugares de la casa, diciéndonos a su modo : Sucios, Sucios, Sucios!
De las pocas cosas que hace este inútil que tengo como marido, una de ellas es limpiar la caquita en TODOS los días.
Pero hoy , por milésima vez, el muy imbécil se olvidó.
Siendo ya las 20 hs de un hermoso sábado, los gatos mearon en el piso de la cocina, arriba del trapo de piso.
Difamando, tiré el trapo a la basura, y como tenia que limpiaryo porque Martín no estaba, me agarró desesperación por ese olorete y por tener que hacer una limpieza horrible.
Me puse los guantes y cuando estaba por agarrar el rollo de papel de cocina, veo la camisa blanca, radiante, lisa, de Martín. Se ve que se la olvidó colgada en el respaldo de la silla porque no llegó a plancharla.
La miré como quién mira a un hallazgo arqueológico. Me acordé del día que la compramos juntos, él la miraba por la vidriera como niño diabético en confitería y yo en un rapto de amor le dije que se la comprara con nuestros ahorros.
Seguí mirando la camisa que colgaba volátil sobre un apoyo de la silla.
Puse toda mi ira, y toda mi concentración en esa camisa. Hice control mental para ver si levitaba sin lograr resultado alguno, y sin pensarlo demasiado, hice "resbalar" con mis manitas enguantadas la camisa, la cual dió en el blanco deseado: El pis de mis gatitos.
El movimiento fue con gracia de danza clásica, era la Julia Bocca de las camisas.
Las gatas y yo mirábamos como poco a poco la camisa iba succionando el pisesito, y literalmente se iba tiñendo de un color ocre. Me senté a contemplar el espectáculo. Me tomé esos momentos zen que a veces te da la vida... Como es posible que una prenda te brinde un momento de contacto divino.
Las gatas me miraban fijo porque sabián que eso era una cagada, o mejor dicho una piyada.
Después de gozar con semejante obra de arte activa, puse su camisa en una bolsa de basura y ya tenía menos trabajo para hacer.
La liberación fue instantánea.
Halle´el modo de estar años eternos en pareja: descargándome con las cosas que no estaba de acuerdo: accionando sobre el mundo.
Terminé de limpiar y me fui a ver una peli con un rico mate y un arrollado de dulce de leche, con una sonrisa monalisense de cachete a cachete.
Cuando él llegó no tuve más que decirle en tono monocorde mientras chupaba mate:
- No limpiaste otra vez las piedritas... Los gatos piyaron en la cocina, y piyaron arriba de tu camisa que dejaste tirada en el piso.
Solo miraba de reojo la deformación de sus facciones. Con la boca abierta me preguntó:
-Cómo en el piso? Dooonde está la camisaaaaa? ( mientras se agarraba la cabeza)
-En una bolsa.... esa camisa ya no sirve más- le dije con un tono de pena, de desperdicio de prenda.
-Noooooo.
Fue lo ultimo que oí mientras se iba a la cocina.
Después fueron horas en donde solo escuchaba la bolsa, el agua, el jabón, más agua, detergente, olor a suavizante, y quejas, quejas, profundas quejas.
Ya para el domingo desistió de seguir lavándola y secándola y la tiró a la basura solito con lágrimas en los ojos.
Todavía se sigue preguntando como pudo haberse caido al suelo " justo arriba del pis". A lo que yo ledigo que eso le pasa por descuidado y por no cumplir con sus tareas caseras.
Moraleja: Limpia tu pis a tiempo o tu mujer te piyará encima cual rata apestosa.
De igual modo, me da un poco de pena.
Pero solo un poco.
Para el próximo cumple, le regalo una nueva.
Porque ya no hay más entradas, me entretuvo mucho leerte, me encanta tu estilo de relato, y en más de una ocasión me rio de tus observaciones al margen.
ResponderEliminarSi, a veces estos hombres la hacen a uno cambiar, le acaban los sentimientos buenos y sublimes que tenemos.
ResponderEliminarde acuerdo
EliminarRealmente debe ser un imbécil si no lee tu blog y no se entera...
ResponderEliminarmi marido tambien es imbecil..siempre repite las mismas conductas que me llevan a la locura...es demasiado tonto o demasiado listo fingiendo que es tonto para fastidiarme? espero poder leer mas entradas
ResponderEliminarAl mio decirle imbecil es poco ... a veces quisiera q desaparesca del planeta
ResponderEliminarAl mio decirle imbecil es poco ... a veces quisiera q desaparesca del planeta
ResponderEliminarEl mio es más imbecil que esto, y todo lo que juntas puedan comentar, es el rey de los imbeciles
ResponderEliminarEl mío es un maldito infiel y descarado por q además dice q fue por celos ja! Quisiera q se pudra en el infierno .... La de la camisa y la escupida esta buenísima lo voy a hacer
ResponderEliminarMe encanta tu blog! Que siga, que siga..!
ResponderEliminarMi marido también es un imbecil como no hay otro,lo malo es que el no lo sabe.
ResponderEliminarSinceramente estoy ya en una etapa de mi vida que este tipo de hombres no los aguanto, tenían que estar solos y en una cueva.
Sigue escribiendo. Que me ha encantado.
ResponderEliminarCreo todos los maridos tienen distintos grados de imbecilidad.
El mio es demasiado imbécil para ganar un puesto entre los mayores imbéciles de la historia.
Sigue escribiendo. Que me ha encantado.
ResponderEliminarCreo todos los maridos tienen distintos grados de imbecilidad.
El mio es demasiado imbécil para ganar un puesto entre los mayores imbéciles de la historia.
Todas son unas estupendidas por estar con esos imbéciles dejen los ya
ResponderEliminarTodas son unas estupendidas por estar con esos imbéciles dejen los ya
ResponderEliminarConozco varias minas como vos...te cuento una cosa, un secretito nomás...ya que te encanta "la verdad"...sos la típica (pero la típica eh) mina que entre los hombres (TODOS los hombres) decimos que es insoportable..."infumable", más exactamente. Viste la imagen de la minita insoportable que habla y habla y el marido fantasea con meterle una granada en la boca y que salga volando y estalle por los aires? Bueno, sos ese tipo de mina pintada mi amor. Se te nota a un kilómetro. Suerte con el boludo que se juntó con vos, ahí tenés la demostración que andabas buscando. Tuvo que ser muy boludo (o ciego) para que se le pare con un mueble de tu talla. Es que vos volvés frígidos a los hombres, mentalmente sos menos atractiva que un lavarropas. Sos DENSA...en fin, saluditos y tené en cuenta que solo es cuestión de tiempo para que el dolobu que se fijó en vos se avive y te empiece a meter los cuernos...
ResponderEliminarConozco varias minas como vos...te cuento una cosa, un secretito nomás...ya que te encanta "la verdad"...sos la típica (pero la típica eh) mina que entre los hombres (TODOS los hombres) decimos que es insoportable..."infumable", más exactamente. Viste la imagen de la minita insoportable que habla y habla y el marido fantasea con meterle una granada en la boca y que salga volando y estalle por los aires? Bueno, sos ese tipo de mina pintada mi amor. Se te nota a un kilómetro. Suerte con el boludo que se juntó con vos, ahí tenés la demostración que andabas buscando. Tuvo que ser muy boludo (o ciego) para que se le pare con un mueble de tu talla. Es que vos volvés frígidos a los hombres, mentalmente sos menos atractiva que un lavarropas. Sos DENSA...en fin, saluditos y tené en cuenta que solo es cuestión de tiempo para que el dolobu que se fijó en vos se avive y te empiece a meter los cuernos...
ResponderEliminarTu blog es increíble! Mi marido es un imbecil pero no lo suficiente como dejarlo, es tonto como una puerta e incapaz de darse cuenta que, por muchas razones, a veces lo odio, pero esta idea de las pequeñas venganzas la voy a utilizar. A fin de cuentas son pequeños actos de amor que nos liberan un poco de la presión que es verse todos los días y aguantar(se),
ResponderEliminarDesde mañana todas sus camisas "por error" irán a la secadora o "accidentalmente" quemaré una, no su favorita porque aún no lo odio tanto, o tal vez un poco de tierra de las plantas en su sopa...tantas ideas se me vienen a la mente!!!
Saludos a todas!
Y a los hombres que leen esto...que se vayan a la Mier...
Me ha divertido tanto tu sutil venganza, yo tampoco soporto al hombre con el que desafortunadamente me case, es un sinvergüenza irresponsable, debe agua y los servicios que se acumulen, no me deja para el gasto diario y puedo pasar el día entero sin comer esperando que llegue a casa con algo de dinero porque a mi no me deja trabajar porque alguien tiene que cuidar de los gatos y perros que recoge por la calle por su gran corazón animalista, es difícil aceptar que cometí un error al escogerlo como compañero de vida y sí lo odio tanto que haré lo mismo que hiciste con la camisa llena de orina de gato
ResponderEliminarMe ha divertido tanto tu sutil venganza, yo tampoco soporto al hombre con el que desafortunadamente me case, es un sinvergüenza irresponsable, debe agua y los servicios que se acumulen, no me deja para el gasto diario y puedo pasar el día entero sin comer esperando que llegue a casa con algo de dinero porque a mi no me deja trabajar porque alguien tiene que cuidar de los gatos y perros que recoge por la calle por su gran corazón animalista, es difícil aceptar que cometí un error al escogerlo como compañero de vida y sí lo odio tanto que haré lo mismo que hiciste con la camisa llena de orina de gato
ResponderEliminarHoye me encanta tu blog me gustaría hacer lo mismo pero la verdad lo pienso ya que mi maridito me culpa de todo lo malo que le pase y si es un accidente también me la pasaría chingando todo un mes por lo que le pasó a su camisa
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