Casamiento

Casamiento
Mi marido es un Imbécil

sábado, 8 de mayo de 2010

Liberación


Me animé a hacerlo y lo hice.
Hacía rato lo venía pensando, pero esa parte que todas tenemos de pudor y moral no me permitía hacerlo. No sé que pasó hoy, pero me atreví y este es el único lugar en el que pienso confesarlo.
Hoy me inicié como una Gran Perra o en la terminología coloquial: comencé a ser una Reverenda Hija de pUta.
Pasé al acto.
Cometí una maldad contra mi marido.
Solamente una mujer ( osea otra mujer) puede llegar a entenderme. ES que cuando te saturás de todo pasás a un pequeño acto emancipatorio que libera tu alma a la vida.
Casada con u tipo hace un tiempo hay momentos donde el cuerpo y la cabeza no te dan más y entoncés lo pensás: " Hoy le rayo el auto" " Hoy llamó a todos los compañeros de trabajo y les cuento lo mamero que es" " Hoy le escupo la comida y lo miro comerla con ganas"... Lo pensás, lo pensás pero la religión judeo cristiana que uan tiene encima no te lo permite.
Es cierto que ultimamente vengo un tanto alterada por la separación de mis padres en edad adulta. Cierto también es que Martín se viene llevando la peor parte: es foco de mi desquicio y mi descarga.
Pero lo de hoy me terminó de enloquecer.
Llegué a casa después de ir atomar algo con las chicas y siento un olor rancio, mezcla de pis de gato con sus heces.
Voy a ver la casita de caca de nuestros gatos y veo que está llena de caca, y rebosante de pis. En general cuando pasa esto, los gatos nos dan una lección de limpieza y se disponen a mear en variados lugares de la casa, diciéndonos a su modo : Sucios, Sucios, Sucios!
De las pocas cosas que hace este inútil que tengo como marido, una de ellas es limpiar la caquita en TODOS los días.
Pero hoy , por milésima vez, el muy imbécil se olvidó.
Siendo ya las 20 hs de un hermoso sábado, los gatos mearon en el piso de la cocina, arriba del trapo de piso.
Difamando, tiré el trapo a la basura, y como tenia que limpiaryo porque Martín no estaba, me agarró desesperación por ese olorete y por tener que hacer una limpieza horrible.
Me puse los guantes y cuando estaba por agarrar el rollo de papel de cocina, veo la camisa blanca, radiante, lisa, de Martín. Se ve que se la olvidó colgada en el respaldo de la silla porque no llegó a plancharla.
La miré como quién mira a un hallazgo arqueológico. Me acordé del día que la compramos juntos, él la miraba por la vidriera como niño diabético en confitería y yo en un rapto de amor le dije que se la comprara con nuestros ahorros.
Seguí mirando la camisa que colgaba volátil sobre un apoyo de la silla.
Puse toda mi ira, y toda mi concentración en esa camisa. Hice control mental para ver si levitaba sin lograr resultado alguno, y sin pensarlo demasiado, hice "resbalar" con mis manitas enguantadas la camisa, la cual dió en el blanco deseado: El pis de mis gatitos.
El movimiento fue con gracia de danza clásica, era la Julia Bocca de las camisas.
Las gatas y yo mirábamos como poco a poco la camisa iba succionando el pisesito, y literalmente se iba tiñendo de un color ocre. Me senté a contemplar el espectáculo. Me tomé esos momentos zen que a veces te da la vida... Como es posible que una prenda te brinde un momento de contacto divino.
Las gatas me miraban fijo porque sabián que eso era una cagada, o mejor dicho una piyada.
Después de gozar con semejante obra de arte activa, puse su camisa en una bolsa de basura y ya tenía menos trabajo para hacer.
La liberación fue instantánea.
Halle´el modo de estar años eternos en pareja: descargándome con las cosas que no estaba de acuerdo: accionando sobre el mundo.
Terminé de limpiar y me fui a ver una peli con un rico mate y un arrollado de dulce de leche, con una sonrisa monalisense de cachete a cachete.
Cuando él llegó no tuve más que decirle en tono monocorde mientras chupaba mate:
- No limpiaste otra vez las piedritas... Los gatos piyaron en la cocina, y piyaron arriba de tu camisa que dejaste tirada en el piso.
Solo miraba de reojo la deformación de sus facciones. Con la boca abierta me preguntó:
-Cómo en el piso? Dooonde está la camisaaaaa? ( mientras se agarraba la cabeza)
-En una bolsa.... esa camisa ya no sirve más- le dije con un tono de pena, de desperdicio de prenda.
-Noooooo.
Fue lo ultimo que oí mientras se iba a la cocina.
Después fueron horas en donde solo escuchaba la bolsa, el agua, el jabón, más agua, detergente, olor a suavizante, y quejas, quejas, profundas quejas.

Ya para el domingo desistió de seguir lavándola y secándola y la tiró a la basura solito con lágrimas en los ojos.
Todavía se sigue preguntando como pudo haberse caido al suelo " justo arriba del pis". A lo que yo ledigo que eso le pasa por descuidado y por no cumplir con sus tareas caseras.
Moraleja: Limpia tu pis a tiempo o tu mujer te piyará encima cual rata apestosa.
De igual modo, me da un poco de pena.
Pero solo un poco.
Para el próximo cumple, le regalo una nueva.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Papá También es un Imbécil

Mi padre ese que en mis años de infancia me llevaba a las plazas, ese con el que nos mirábamos embobados en mi infancia mientras me hamacaba, ese el que pensé que era el hombre ideal que me había quitado otra ( mi madre) solo por el hecho de haber llegado primero que yo.
Ese, también es un imbécil.
Y lo vengo a descubrir ya de adulta, teniendo un tipo parecido a él a mi lado.
Todos estos años traté de salvar a mi papá de todas:
Cuando "se" fundió el negocio que llevaba adelante traté de no culpabilizarlo y culpé a la pesificación, cuando me olvidaban en el colegio intentaba transmitirle toda esa culpa a mi madre porque a alguien tenía que querer; a alguien tenía que salvar, cuando no me llama pienso que no puede, cuando no habla pienso que no puede, cuando es medio pánfilo pienso que no puede.
Pero ahora parece que el tipo puede todo: A sus 60 años el tipo está saliendo con una mujer y quiere separarse de mi mamá.
A lo que digo en medio del llanto y la desesperación:
MI PAPÁ ES OTRO IMBÉCIL!!
40 años juntos y este tipo no se le ocurre mejor idea que separarse.
" Me voy un tiempo a vivir solo, a la casa del country" dice el muy pendejo, como si tuviera 18 años y le hubiera agarrado un ataque de independencia. La casa del country antiguo y pedorro, que se cae a pedazos y la cual mantiene vaya a saber porque´, ya que apenas llega a pagar las expensas.
Ésta era la última que me faltaba, sostener a mis padres en su adultez-adulta de una separación.
Para ser honesta no es que mis viejos tuvieran una relación soñada. Eran la pareja tipo de padres, abuelos primerizos que una tiene: no se quieren, se odian a veces, no se bancan mucho, ya no están enamorados, pero están juntos.... después de 40 años!
Pero no, el tipo ahora quiere vivir la vida. Así que con panza a cuestas me dice suelto de cuerpo que tiene una amante hace 1 año. La tipa en cuestión tiene 10 años menos y se llevan " bárbaro".
Me dan ganas de aplastarle la cabeza con la pava de agua caliente que tengo en la mano.
¿ Vos estás seguro de lo que estás haciendo?-le pregunto.
" Muy seguro"- me responde el muy zopenco.
Respiro, respiro hondo como me enseñó mi profe de meditación.
Pero se me va la meditación a al mierda.
¿ Y vos quién te pensás que te va a limpiar la mierda, papa?- Le grito, completamente desaforada.
¿ O te creés que la tipa esta te va a cuidar en tu vejez?- ( Sigo a los gritos)
El muy estúpido solo me mira.
Un poco de cordura, por favor.
Es un mal masculino, es un gen vibracional alojado en el neocortex que en algún momento se despierta.
NO puedo creerlo, pero que tengo que aceptarlo.
Mi papa´como todos los hombres, también es un imbécil